Es el sueño de toda niña: encontrar a ese alguien perfecto y único. Con el pasar del tiempo y con la llegada de eso a lo que llaman madurez, ese sueño se aterriza, comprendiendo que no existe tal maravilla en el mundo.
Sin embargo, siempre hay personas que con pequeñas actitudes o simplemente con su forma de ser, crean una imagen correcta, y sin querer, parte de esa niña vuelve y piensa si es posible que tan inalcanzable sueño sea por fin una realidad.
Pero no, no es una realidad, porque sin más, sin aviso alguno, descubres su cara más oscura, o quien sabe, su única y real faceta. Tal vez...
"Se que dices la verdad, la conozco, te conozco y no te creo"
